Información útil para huir de falsas creencias y consejos desafortunados con los que diariamente “tropiezan” las madres lactantes.

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Me han hecho una cesárea, ¿me va a tardar más a subir la leche?

No, las cesáreas no retrasan la subida. Ésta se inicia en el momento en el que la placenta se separa del útero y esto ocurre tanto en el parto vaginal como por cesárea.

Entre las 48 y 72 horas del postparto se produce la subida. Lo único que hace falta es que alguien se ocupe de acercar el bebé a la madre las veces que hagan falta (de 10 a 12 al día), para así asegurar una buena estimulación.

¿Y si no tengo leche?

El 95% de las mujeres pueden fabricar leche. La hipogalactia (escasa producción de leche) verdadera se da en ocasiones muy contadas. La escasa producción de leche verdadera es muy rara. Lo que ocurre en la mayoría de casos es una cascada de problemas que tiene su origen en la falta de información, presión e inseguridad de la madre por el entorno, recomendaciones contradictorias y erróneas, la imposición de horarios para dar el pecho y las pocas veces que la madre se pone el bebé al pecho.

A menudo los padres tienen expectativas que no se corresponden con la realidad, esperan horarios de sueño y alimento puntuales, algo que pocas veces ocurre en la vida real. Frente a esto culpan a la lactancia de todos sus problemas. Y de nuevo, por desconocimiento, estos padres acaban pensando que el niño llora por hambre y que la madre no tiene bastante leche. Para tener más leche solamente hay que poner al bebé más a menudo en el pecho.

A mí, se me cortó la leche

La leche de los pechos, ni se corta, ni se acaba. No es cierto que un susto o un impacto corten la leche. Es posible que baje un poco la producción por la adrenalina, pero esto siempre es momentáneo y en ningún caso afectará a la lactancia.

Los niños amamantados tienen un intenso contacto con la madre, por eso notan su ansiedad o tristeza, por lo que puede que también se muestren irritables, pero es una falsa creencia que se “corte” la leche.

Si te pide tan a menudo es que se queda con hambre

Es una frase que asalta a las madres muy a menudo. La leche materna se digiere rápidamente, por eso es la ideal para el bebé. Hay momentos de desajustes, sobretodo al principio, cuando el bebé empieza a necesitar que el pecho produzca más cantidad y te reclama con insistencia. La madre en esos momentos piensa: “¡Me he quedado sin leche!”. Tranquilízate, y ten un poco de paciencia; es la única forma que tiene el bebé de asegurarse un aumento de producción. Tiene solución: debes ponerlo al pecho siempre que lo pida, aunque parezca imposible que tenga hambre. En dos o tres días los pechos se ajustarán perfectamente a la nueva demanda.

Bebé y pecho saben sincronizarse perfectamente, confía en ti y en tu bebé; él sabe muy bien lo que necesita.

Cuando el pecho está siempre blando es que ya no produce leche

Es justo lo contrario; en esa etapa es cuando mejor funciona y ya no está congestionado. Con el paso del tiempo el organismo de la madre se regula y comienza a producir la leche justa, y además lo hace “a demanda”, es decir, según el bebé empieza a succionar el pecho comienza a producir.

Entre los 3 y 6 meses el pecho de la madre deja de gotear, aunque algunos no lo hacen nunca.

Que la madre deje de sentir los pechos duros entre las tomas es señal de que funcionan perfectamente y producirán justo lo que el bebé necesite.

Si lo coges mucho en brazos y le das pecho cada vez que pide, lo “malcriarás”

NO. Es justo todo lo contrario: en la lactancia materna solo un 10% es nutrición, el 90% es estimulación sensorial que contribuye a la autorregulación del bebé, a crearle un vínculo estable, un apego seguro imprescindible para establecer su seguridad e independencia en un futuro y un desarrollo óptimo de su cerebro.

Tengo la leche “aguada”, mi leche no alimenta

Este es uno de los mitos más extendidos provocando que muchas madres erróneamente den suplementos de leche artificial, lo que acaba provocando una menor producción de leche en el pecho y el fracaso de la lactancia.

La leche materna es el alimento exclusivo y perfecto para nuestra especie, todo lo demás estará siempre por debajo. Se ha comprobado que incluso madres desnutridas y en situaciones de precariedad producen leche de calidad ya que las células que fabrican la leche se las arreglan para extraer todo lo necesario para que no le falte de nada al bebé. El cuerpo de la mujer utiliza siempre el mismo patrón para fabricar leche y se adapta al tipo de vida de cualquier madre.

No existen madres con buena leche y mujeres con leche mala. Es importante saber que la composición de la leche va cambiando durante la toma y durante las diferentes edades del niño/a, adaptándose perfectamente la cantidad de proteínas, grasa, etc. Durante la toma, la leche del inicio es acuosa, ligera, casi transparente, y calma la sed; en cambio, al final de la toma es más espesa y con más grasa. Por eso es tan importante que el bebé vacíe bien el pecho y se suelte sólo antes de ofrecerle el otro. La grasa está al final.

Si das de mamar tendrás los pechos caídos

Los pechos terminan de desarrollarse durante el embarazo; a raíz de ello des o no el pecho van a cambiar de aspecto. Además, en el cambio de tu pecho lo que influye es la edad, la genética, la cantidad de grasa en la mama…, no la lactancia.

Tu hijo utiliza el pecho como chupete

Otro mito de los más extendidos. Los bebés utilizan dos tipos de succión: la nutritiva y la “no nutritiva”, y las dos son necesarias. Hay tomas en las que sólo necesitan un poco de leche para calmar su sed, por miedo o por conciliar el sueño. En cambio, otras tomas serán largas y completas.

La succión no nutritiva tiene mala fama, frases como “te utiliza de chupete” nos confunden.lligam-04-img-dipticolactancia

En realidad se trata de una succión acumulativa; succionan con ritmo lento y en cada succión acumulan leche en su boca, ésta es la más densa y grasa, y cuando después de 4 o 5 succiones tienen la boca llena, entonces tragan. Debes confiar en la capacidad del niño para regular la cantidad de leche y el tiempo que necesita para comer, y recuerda que así satisface su necesidad de succión y se relaja.

El niño ya es mayorcito, tu leche ya no alimenta

Primero deberíamos definir el término “mayorcito”. La edad natural del destete humano se encuentra entre los 2 y 6 años, pero esta sociedad parece que tenga prisa por destetar a partir de los 6 meses, mientras que los estudios y las organizaciones serias recomiendan que hasta los 6 meses la lactancia materna sea exclusiva, y hasta los 2 años junto con alimentación complementaria, es decir, que los otros alimentos complementan al alimento principal: la leche.

Tú y tu hijo sois los únicos que contáis en la decisión del destete.

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1 Comment on Lactancia materna: Mitos y frases típicas

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