La siguiente publicación fué un texto escrito originalmente para mi blog personal en el año 2013, pero que rescato debido a la sensación de deriva que provoca en una madre lactante una alergia alimentaria en su hijo. Martín actualmente está a punto de cumplir los 4 años, y a los 14 meses después de un año de dieta exenta de alimentos alérgenos, supero su intolerancia. Sólo enmarcar la valiosa labor de los grupos de madres y padres de hijos alérgicos, que en la actualidad y de manera voluntaria dan información, guían, orientan, recopilan y comparten dicha información, que están prácticamente online para cualquier consulta o duda acerca de las alergias en los niños. Ellos aligeran nuestro camino y me siento orgullosa de muchas mamis que se enfrentan todos los días al reto de amamantar a hijos alergicos y mantenerlos a salvo.

 

street-art-99677_640_0” Últimamente, en muchos foros y grupos de madres que frecuento, leo muchas dudas al respecto del IPLV. Que si mi amiga me dijo, que si el pediatra me dijo, que si mi suegra me dijo… Hay mucha información al rededor de una mamá con un bebé intolerante y muy poca de esa información fluye en favor de la lactancia materna.

Para empezar tengo que responder con un si rotundo. Sí se puede amamantar con leche materna y en exclusiva a un bebé con Intolerancia a la proteína de la vaca. Martín tiene ahora 8 meses y llevo una dieta sin proteína desde que él tenia mes y medio.

Para saber de que estamos hablando, quisiera indicar que IPLV-APLV son las iniciales para La intolerancia o alergia a la proteína de la vaca (PV), muy común en niños menores de un año. La alergia se debe a una respuesta inmunológica del organismo frente a sustancias extrañas. Al ser una alergia alimentaria, los síntomas, el diagnóstico y tratamiento son el mismo en todos los casos, de los que hablaré más adelante.

El diagnóstico del IPLV la mayoría de las veces suele ser erróneo o mas bien tardío, pues la proteína de la vaca produce una gran variedad de respuestas anómalas en el organismo y por eso es difícil de detectar con exámenes de sangre. Personalmente, el mejor diagnóstico es la observación y la eliminación de ciertos alimentos de la dieta de la madre.

En nuestro caso, el diagnóstico de Martín fue fácil. Al no separarnos, el inicio de la lactancia materna fue inmediato y aunque tuvimos problemas de azúcar (hipoglucemia), al día siguiente ya tomaba leche materna en grandes cantidades (también gracias a la lactancia en tándem). Martín las primeras semanas dormía encima de mamá o de papá y después al lado de mama ya que antes de nacer habíamos decidido colechar (dormir juntos). Durante el día siempre estaba en brazos pues queríamos intentar no romper su continuum mientras nos fuera posible. El resultado fue un bebe que no lloraba, pues tenía todas sus necesidades satisfechas.

Pasadas tres semanas empezó el cambio. Vomitaba casi siempre, lloraba mucho y su llanto era de dolor, estaba irritable y empezó a hacer caca cada 3 o 4 días. Lo usual en las intolerancias es la diarrea, pero a nosotros nos toco el estreñimiento en nuestra lista de síntomas. Durante la toma se soltaba y agarraba muchas veces, no mamaba tranquilo, y lloraba. No conseguía dormirse en el pecho pues no lo tranquilizaba y comenzó a recurrir a su dedo para calmarse.

Sabíamos que no era normal, ese no era el bebe tranquilo de antes (porque los bebés no lloran porque sí, siempre que lloran es por algo) así que empecé la observación con detenimiento y me di cuenta que aunque por las mañanas no estaba bien del todo, era sobré todo por las tardes y noches cuando se encontraba realmente mal, con la casualidad de que por las tardes yo me tomaba un vasito de leche con chocolate para la merienda. También observé que vomitaba casi siempre alrededor de una hora después de las tomas y que el vómito no era reflujo porque no era líquido, la leche ya estaba fermentada, en coágulos. Un sábado para almorzar comí carne de ternera asada y a las 5 de la tarde tenía a Martín vomitando cual volcán en erupción, ahí se confirmaron mis sospechas.

Sí digo que para mi ha sido fácil la detección, es porque me comparo con muchas otras madres y bebés. Hace unos años apenas había información al respecto y diagnosticar un IPLV costaba hasta casi 6 meses como en el caso de mi Amiga Ida lucía y su bebe Alejandro, quien por una falta de diagnóstico eficiente, su bebé llego a hacer caca con sangre porque su intestino gordo estaba demasiado dañado. Creo que esos padres y madres lo tuvieron difícil, pero nos han ido abriendo camino y han escrito en foros, han volcado sus experiencias en grupos y redes sociales y han creado blogs con mucha información de alimentos a evitar y de como realizar la observación y la eliminación de los alimentos de la dieta.

Al día siguiente de comer carne asada me quité directamente todo lo que yo sabía que tenía la proteína. Además de la carne, no es solo la leche, queso y yogures como piensa mucha gente. Prácticamente toda la comida procesada lleva leche, lactosa o conservantes de la proteína. Yo, de mi amiga tenía información de primera mano. A ella con mucha tristeza le tocó abandonar la lactancia materna. Yo estaba dispuesta a continuar su lucha, por ella y por nosotros.

Cuando fui al pediatra ese mismo lunes, también tuve mucha suerte, el pediatra tenía un hijo de unos dos años y casualmente también había sido intolerante. Me explicó que las pruebas que se hacen mediante los exámenes de sangre (IgE) no tenían mucho sentido en un bebé tan pequeño (aún no había cumplido los dos meses), que lo único que podía hacer era eliminar ciertos alimentos de mi dieta y sentarme a esperar a que se encontrara mejor. Por supuesto, me preguntó en que momento del día se encontraba peor y lo saque rápidamente de la duda, no eran unos simples cólicos del lactante (que en mi muy humilde opinión personal, no existen).

Yo fui al pediatra con la información en la mano, el corroboró mis sospechas, y aunque directamente no me ofreció una receta médica con el nombre de una leche artificial, me hizo un pequeño comentario acerca de lo “difícil” que podía ser la lactancia materna para estos casos.

Muchas madres piensan que porque su hijo vomita o porque tiene diarrea ya es intolerante. Se etiquetan de malas madres por tomarse un café con leche o por equivocarse con la comida. A otra madre, recuerdo que contaba con tristeza que el pediatra hasta la regaño y la tildó de irresponsable por seguir con la lactancia materna y no darle un biberón con leche neofilizada de arroz, que además de carísima, sabe a rayos y huele peor. (El olor me recuerda siempre a un almacén de animales y pienzo), huele pero que muy mal. Pero lo que me parece realmente de risa, es que hay pediatras que “diagnostican” IPLV y recetan leches artificiales que provienen de la vaca. Para quedarse ojiplático.

Bien, no todos los bebés que vomitan, tienen cólicos y diarrea, padecen de IPLV y obviamente, no todas las madres que tienen un bebé con IPLV están dispuestas a “sacrificarse” cambiando su alimentación. Por mi experiencia, creo que no es un sacrificio, ni supone grandes esfuerzos. Con un poco de organización, saber que se puede comer y que no, que comprar y dónde comprar, podemos encontrar el equilibrio perfecto para continuar con la lactancia materna sin poner en riesgo la salud de nuestros bebés.

Y como este tema, es realmente de tesis doctoral, dejo para la segunda parte el contarles como cambié mi alimentación y gracias a eso, en tan solo una semana comprobé la mejoría, y como a los quince días, ya estábamos los dos muy pero que muy bien.”

 

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María Yulieth Peñuela Carvajal

3 Comments on IPLV: el invitado no esperado en la lactancia materna. Parte 1 : Observación y diagnóstico.

  1. Hola!!! Yo llevo 15 días en dieta estricta sin lácteos ni derivados, y no he visto mejoría alguna en mi bebé, al contrario, ha llorado peor por las tardes, pero me doy cuenta que la carne de res no la he dejado de consumir, será eso lo que sigue contribuyendo al malestar??
    La carne de res también contiene proteína de leche de vaca?? Agradezco mucho su respuesta por favor!! Soy una mamá desesperada ☹️

  2. Hola Maria me encanto leerte, estoy pasando por algo similar y lo que más me angustia de todo esto es la falta de información y contención por parte de los médicos , mi hijo al parecer es Iplv y yo estoy con la dieta, tenes un mail donde pueda contactarte ? Gracias

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