Mes: enero 2017

Fin de semana pedagógico en Ontinyent

Desde Lligam, asociación por una crianza humanizada, hemos organizado un fin de semana pedagógico donde tendrán lugar diferentes tipos de actividades. Primero, el viernes 3 de febrero de 18:00 a 20:00 horas en el centro cultural Caixa Ontinyent se llevará a cabo una charla gratuita sobre la crianza en la etapa de 0 a 3 años, impartida por Magda Solera, miembro de la XELL (Red de educación Libre). Así mismo, se presentarán diversos cursos que se han planteado para este año. Esos cursos o monográficos están relacionados con la crianza y la infancia con tal de aproximarnos en el acompañamiento desde una mirada respetuosa en los primeros años de vida.

El sábado 4 de febrero en el centro Cultural Caixa Ontinyent, disfrutaremos de una jornada de diálogo:Creciendo juntos en la adaptación escolar. Que significa y como viven los niños y niñas, y vivimos las madres, padres y profesionales de la educación, este proceso. Constará de dos partes. De 9:30 a 11:00 horas, se ofrece un taller gratuito para el que hace falta inscribirse previamente y reservar plaza en crianca@lligam.org y de una mesa redonda abierta a toda la ciudadanía donde participarán los siguientes invitados, hablando de sus proyectos: Madres de día, Asociación casas Nido; Ludoteca la Nuvola, Comisión de crianza la Xell y el colectivo “Descobrim Junts”. También participarán diversas escuelas de nuestra comarca y alrededores, mostrándonos su proyecto educativo, el cual estará expuesto en el centro cultural Caixa Ontinyent durante el viernes y el sábado. Seguramente, será una experiencia muy enriquecedora y donde todos aportaremos y aprenderemos cosas nuevas. Tanto el viernes como el sábado habrá un espacio de juego para los pequeños entre los 3 y 6 años, siempre que acudan acompañados de un adulto. 

El domingo 5 de febrero de 10:00 a 14:00 horas, nos estrenaremos con el monográfico: El acompañamiento, el papel de adulto. Hablaremos de cuales son las bases del acompañamiento, cuales son los referentes que nos inspiran y cuales son las necesidades auténticas de los niños en la etapa de 0 a 3 años. A través de dinámicas vivenciales, revisaremos el papel del adulto, como nos comunicamos, como nos acercamos a los niños y a las familias, todo, abordando el significado de estar presentes. Dinamiza el curso Magda Solera, madre, maestra de educación infantil y psicomotricidad, formada en pedagogía sistémica y participante de “Activación de un nuevo paradigma de vida” con Rebeca Wild y Mauricio Wild. Para las personas interesadas en participar, el precio del monográfico es de 50 Euros por persona, 70 Euros por pareja o 35 Euros si es familia monoparental. Para hacer la reserva, hace falta inscribirse al correo electrónico: crianca@educaciolliure.org. Os esperamos!

De la frustración a la resignación y de la resignación a la satisfacción

No pretendo mostrarle el camino a aquellos hombres con una llamada de la paternidad nula, como era la mía. Ni tan siquiera puedo asegurar que mis experiencias y mis sentimientos se puedan generalizar a alguna persona. Simplemente me gustaría compartir una de las experiencias que han cambiado mi vida… ya que para lo bueno o para lo no tan bueno, la paternidad supone un antes y un después para la vida de cualquier hombre.

Es cierto, yo era un hombre, como cientos, que padecía la llamada de la maternidad de su mujer. Aunque nunca me quería plantear esa situación, sabía que con el paso del tiempo se iba acercando el momento. Recuerdo una conversación, pocos días antes del nacimiento de mi primer hijo. Mi mujer me reprochaba el poco interés que mostraba por todo lo que se nos venía encima. Bueno, eso era lo que a mi me pasaba por la cabeza… lo que se me venía encima!

Al poco tiempo ababy-200760_1920pareció el primer sentimiento… la frustración. Aunque quizás nunca lo reconocí públicamente, sentía frustración por lo que antes podía hacer y ahora ya no podía. El tiempo se convirtió en mi gran obsesión. No tenía tiempo para mi, ni para mi música, mi gran pasión, ni por supuesto para esas cervecitas con los amigos. En cierta forma supongo que me sentía encerrado en un mundo que no acababa de entender, y porque no, tampoco quería hacerlo. El sueño y los dolores de espalda era lo que me había tocado y eso provocaba una gran frustración en mi.

Con el paso del tiempo la forma de ver las cosas iba cambiando. Ese gran peso se iba aligerando, no porque repentinamente encontrara la fórmula del tiempo, sino porque mi cabeza comenzó a asimilar la situación. Ese niño, que me regalaba sus mejores sonrisas no tenía culpa de esa frustración. Tengo que reconocer que la ayuda de mi mujer fue determinante. Mi poca pasión por la lectura se compensaba por la devoradora de libros con la que comparto mi vida. Recuerdo que me hablaba constantemente de Carlos González y su “Comer, Amar, Mamar”. Esa sensación de frustración se iba convirtiendo progresivamente en resignación, algo así como “… Bueno, esto es lo que toca ahora… mas adelante podré volver a mis cosas…”. Aunque seguía añorando mi vida pasada, ya no estaba enfadado con el mundo. La situación no lo merecía.

Recuerdo como si fuera ayer aquel día en el que me descubrí volviendo del trabajo, subiendo las escaleras de casa corriendo, y con una sonrisa de oreja a oreja, pensando en el abrazo que le iba a dar a mi hijo. Una sensación que no puedo explicar y que imagino que sólo la entenderán algunos, espero que muchos, padres y madres. No era la primera vez que me pasaba, pero si la primera vez que me daba cuenta de que me pasaba. Estaba feliz!!!. Reflexionando sobre esa tarde, recuerdo que mi conclusión era la de que nunca hubiera esperado llegar a ese punto, el sentirme realizado, gracias a aquel renacuajo que, sin tener la culpa, llego a producir en mi aquella agria sensación de frustración. Tanto fue así que un día tuve que reconocérselo a mi mujer, “…lo siento, ahora sólo eres la número 2. Ismael te ha quitado el primer puesto…”. Ella sonrió. Ya lo sabía. Sabía que estaba enamorado de mi hijo hasta la médula.

Y ahora cada vez que paso por delante de mi guitarra sonrío y pienso en el día en que él la quiera tocar conmigo. Y cuando me hago una cerveza con mis amigos les cuento lo bien que chuta la pelota de fútbol. Porque pasar de la frustración a la más pura satisfacción solo hace falta una cosa… Y eso solo lo da un hijo.

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Texto original de Carlos Castaño para el blog de nuestra tienda natural publicado en el año 2013, cerrado en la actualidad.